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Entonces... ¿tengo fobia social?

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Entonces... ¿tengo fobia social?

Mensaje por Bartleby el Lun 11 Jun 2018 - 18:10

Hola,

He llegado al foro por casualidad y leyendo vuestras experiencias, muy interesantes, me he animado a exponeros parte de la mía para terminar haciéndoos una pregunta sobre esto de la fobia social.

Tengo 27 años; de pequeña nunca tuve problemas para socializar, me divertía muchísimo jugando con otros niños y niñas y nunca me sentí apartada. Fue en la adolescencia, cuando los juegos infantiles fueron paulatinamente sustituidos por roles y prácticas más adultas (salir a beber, a ligar, fumar…) cuando comencé a echarme a un lado del camino. En primer lugar, recuerdo la irrupción del alcohol en la rutina de ocio de mis compañeras como algo verdaderamente brutal, que lo ocupaba absolutamente todo y a lo que yo no podía adherirme de ninguna manera por un sentimiento de terror que aun a día de hoy solo me explico parcialmente: miedo a perder el control, a convertirme en un ser vulnerable y expuesto a peligros, a hacer el ridículo… El caso es que mi apartamiento vino de la mano del rechazo al consumo de alcohol y otras drogas. No tenía sentido salir de fiesta sin beber, no me divertía, no estaba en el mismo plano que los demás y además era víctima de sus continuos y molestos embistes para arrastrarme a ese terreno que tanto me horrorizaba. De modo que comencé a quedarme en casa los fines de semana. Además, descubrí simultáneamente el placer de la lectura, así que la mayoría de las veces me quedaba leyendo no sin cierto sentimiento de culpa al verme tan diferente.

Así pasé los años de instituto y llegué a la universidad con muchísimas esperanzas de encontrar gente parecida a mí, que tuviera, como yo, otras formas de diversión diferentes a las convencionales. Sin embargo, no fue así. La dinámica era la misma e incluso peor. Fiestas de bienvenida, fiestas para interrelacionar con la gente de clase, fiestas, fiestas, fiestas para todo. Y yo, como podéis imaginar, no participaba de nada, así que me iba quedando fuera. Iba a clase y veía como los grupos se iban forjando a mi alrededor sin cabida para mí. Intentaba relacionarme en el aula, en los ratos entre clases, en los grupos de trabajo…pero siempre era frustrante porque sentía cómo la gente “sospechaba” de mí. Sentía el estigma sobre mi persona con toda su crudeza. Daba igual que fuera simpática, amable o complaciente con los demás porque nunca sería de los suyos. A veces incluso me parecía notar cierto sentimiento de vergüenza para con el grupo por parte de las personas que se relacionaban conmigo en clase; o sea, era como si relacionarse con “la rara” fuera motivo de escarnio por parte del grupo y por ello, algunas personas me saludaban e incluso iniciaban un diálogo conmigo cuando estaban solas pero nunca cuando estaban acompañadas de los demás. Esto me causaba dolor pero afortunadamente, sabía relativizarlo y me daba cuenta de que no era nada personal contra mí, simplemente eran personas que temían no sentirse integradas, temían la soledad, y por ello se veían obligadas a cumplir los cánones que les dictaba la dinámica grupal.

Alguna vez me forcé a asistir a algún evento social para intentarlo, por si acaso, por si había suerte… y siempre volvía horrorizada y cabreada conmigo misma.
Sin embargo, casi por azar, hice dos amistades a lo largo de la carrera con las que compartí mi forma de ser sin esconderme. Con ellas descubrí la amistad. Hacíamos planes en los que me sentía cómoda, integrada y libre. Aun hoy ocupan un lugar importante en mi vida.

Ahora llevo tres años inmersa en el mundo laboral. Ya me conozco bastante bien y por tanto sabía, al comenzar el trabajo, que me iba a tener que enfrentar a lo de siempre -grupos en los que no encajo, planes que no me interesan, prejuicios, críticas…- pero esta vez  me propuse no forzar absolutamente nada que no me apeteciera hacer para integrarme  aun a riesgo de quedarme sola, porque a lo largo de todos estos años he aprendido que forzarse a hacer algo indeseado es una falta gravísima de respeto a uno mismo que únicamente puede acarrear dolor.

Y lo cierto es que, efectivamente, estoy viviendo lo de siempre. A pesar de que ya soy mayor y que la gente de mi entorno laboral es de mi edad o superior, lo cierto es que estoy sometida a las mismas presiones de antaño con un agravante: mi imagen laboral e incluso mi continuidad laboral se ven interferidas por mi conducta social.

Rechazo prácticamente todos los planes grupales de trabajo que surgen (cenas de navidad, cenas de bienvenida, cenas de despedida…) porque me parecen espectáculos dantescos, superficiales, vacíos, hipócritas y repugnantes donde todo el juego social gira en torno a quienes logran hacerse con el protagonismo a base de beber más, o gritar más o ser más cruel. Siento que todo el mundo finge un papel simplemente por miedo; miedo al líder, miedo a ser subestimado por él, a no ser tenido en cuenta. Las conversaciones giran en torno a asuntos absolutamente banales. Es casi imposible establecer un vínculo interesante con alguien porque todo acaba contaminado por la esencia corrompida del grupo, de la masa que se mueve por inercia. Además, en los grupos forjados en el trabajo, todo es aún más patético porque a la hipocresía social que rige habitualmente estos eventos se suma la complacencia con los superiores. Ya no es solo caer bien la líder grupal; también hay que contentar a los jefes. Que nos vean reír y bromear. Que vean nuestro ingenio y nuestro talento natural aun a expensas de humillar al compañero. Que vean en nosotros verdaderos triunfadores dignos de permanecer en su empresa.

Cuando paso mucho tiempo sin asomar la cabeza por ninguno de estos espectáculos me veo presionada y casi obligada a asistir y siempre acabo quedando peor que si no hubiera ido porque la ansiedad, el malestar y la sensación de estar pudriéndome entre mentiras es tan grande que tengo que irme corriendo, a veces incluso dejando la comida a medias (literalmente).

Como decía, esto está marcando mi imagen laboral. Mi contrato es por 5 años (llevo 3) y después, las posibilidades de que me contraten dependen en buena medida de cómo de bien caiga al personal. Yo no sé si caeré mal, pero desde luego no caigo bien porque nadie me comprende. Incluso la gente con quien tengo más confianza, a quien le explico las cosas tal como me suceden, no pueden comprender que no sea capaz de resistir ni una cena de trabajo al año.

Pero no, no puedo porque deseo sentirme en todo momento dueña de mi vida y de mis decisiones. Y ceder por temor a realizar planes que interiormente rechazo implica perder mi autonomía, someterme a voluntades ajenas, venderme.

El caso es que a pesar de que en mi trabajo me esfuerzo al máximo y soy simpática con todos mis compañeros, lo cierto es que lo que ellos destacan de mí es simplemente que soy rara y antisocial. De modo que un día una compañera con la que además tengo poquísima relación tuvo a bien decirme a la cara que en su opinión tengo fobia social y debería acudir al psicólogo o psiquiatra para emprender un tratamiento.

Y esto es lo que me ha llevado a  buscar información sobre este trastorno. Veo que mis síntomas encajan perfectamente, pero hay algo que no entiendo…

Si las escasas relaciones sociales que he forjado a lo largo de estos años me resultan altamente satisfactorias y rechazo de forma voluntaria, consciente y razonada la adhesión a los grupos sociales porque no me proporcionan nada, ¿he de cosiderar que mi condicta es patológica? ¿no es esto una manera de control social altamente peligrosa? ¿No es bonita la diversidad? ¿no existen diferentes maneras de comprender la sociabilidad?


Última edición por Bartleby el Lun 11 Jun 2018 - 18:10, editado 1 vez (Razón : puntuación)

Bartleby
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Re: Entonces... ¿tengo fobia social?

Mensaje por veud el Lun 11 Jun 2018 - 18:55

Hola Bartleby. Primero déjame darte un poco la chapa acerca de los trastornos mentales y la psiquiatría. En resumen te diré que es una disciplina que aun anda en pañales y es la única disciplina médica en la que muchos de sus trastornos se desconoce la etiología (la causa) y por eso muchas veces sus diagnósticos están basados en lo que han consesuado mesas de expertos y profesionales y no en la ciencia. Para muestra te diré que el DSM-I, la "biblia" de la psiquiatría era un libro bastante escueto en comparación al DSM-V que es un buen tocho, y había enfermedades como el trastorno ansioso-depresivo que ahora están separadas. Antes estaban unidos porque una de las características de los trastornos mentales es que presentan mucha comorbilidad, esto quiere decir que si sufres de ansiedad es muy probable que también sufras de depresión y viceversa. La crítica viene un poco a decir a ver cuántos trastornos mentales se pueden inventar y si se basan más en un componente cultural que científico.

Con esto no quiero decirte que hay que desconfiar de los psiquiatras/psicólogos y que son unos aprovechados, todo lo contrario, hay muy buenos profesionales que solo quieren ayudar lo mejor que pueden. A mí me diagnosticaron trastorno de la personalidad por evitación y realmente encajo en el perfil en buena parte, pero no estoy nada convencido de que sea una enfermedad per se. ¿Tienes fobia social? Pues mira yo ahí no quiero llegar, eso que te lo diga un profesional si quiere, yo lo que quizás si veo es como la mayoría de los que estamos aquí, sufres por temas de relaciones sociales y de verte desconectada del resto del mundo. Quizás un buen profesional sí que te puede ayudar a cambiar ciertos esquemas cognitivos rígidos, quizás te enseñe a ver que la gente no es tan mala como aparenta, a afrontar esa ansiedad que aparece en ciertas situaciones sociales, (o quizás es que realmente tus compañeros de trabajo en concreto son unos capullos, de lo cual no tienes culpa de nada).

Bienvenida y que te sea leve el tocho  Hi

Así pasé los años de instituto y llegué a la universidad con muchísimas esperanzas de encontrar gente parecida a mí, que tuviera, como yo, otras formas de diversión diferentes a las convencionales. Sin embargo, no fue así. La dinámica era la misma e incluso peor. Fiestas de bienvenida, fiestas para interrelacionar con la gente de clase, fiestas, fiestas, fiestas para todo.

Joder, en esto te entiendo perfectamente, yo también pensaba que en la universidad iba a encontrar más seriedad y todo lo contrario
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Re: Entonces... ¿tengo fobia social?

Mensaje por Desdibuja el Lun 11 Jun 2018 - 19:08

Hola Bartleby, bienvenida. :smile: 

Es un placer leerte, mejor no puedes expresarte. 

Aplaudo tu personalidad.

Inteligentísimas preguntas las que te planteas. Creo que muchos de los que estamos aquí coincidiríamos contigo en las respuestas. 

El "problema" es que vivimos en sociedad con lo que ello implica... Puedes luchar en contra o mantenerte al margen pero si inevitablemente has de formar parte de ella, te ahogan sus normas establecidas.
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Re: Entonces... ¿tengo fobia social?

Mensaje por Frodo9 el Lun 11 Jun 2018 - 19:26

Tener personalidad pasa factura y ello es quedarte aislado, si tienes personalidad vas a necesitar suerte para encontrar gente afin a ti.

A veces incluso me parecía notar cierto sentimiento de vergüenza para con el grupo por parte de las personas que se relacionaban conmigo en clase;

Eso tambien me ocurria a mi en el instituto, es una sensación muy dura el sentirte apartado de un manotazo.

Pero tambien pienso que estas exagerando un poco, por ejemplo cuando dices siempre acabo quedando peor que si no hubiera ido porque la ansiedad, el malestar y la sensación de estar pudriéndome entre mentiras es tan grande que tengo que irme corriendo, a veces incluso dejando la comida a medias (literalmente).

Por que tengas que ir a una cena de trabajo no pasa nada, como quieras tener el control de tu vida en todo momento vas a estar siempre frustrada por que la vida es una sucesión de avatares imprevistos. Respecto a lo de venderte, casi todo el mundo es un vendido.
Pienso que deberias ver las cosas con una actitud más relajada.

Bienvenida
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Re: Entonces... ¿tengo fobia social?

Mensaje por alone el Lun 11 Jun 2018 - 19:58



Una fobia social leve si desde el principio dice que en su infancia era sociable. Eso indica un buen pronostico. El problema serio va para los que no fueron sociables de infancia y por el contrario eran tímidos y retraídos, el pronostico de estos es incurable, el tuyo no.

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Re: Entonces... ¿tengo fobia social?

Mensaje por Avalon el Lun 11 Jun 2018 - 20:57

Mira, yo pase por lo mismo hace unos meses. Me contrataron en una empresa y creí que era lo mejor que podía pasarle a mi vida, un trabajo estable, dinero, una rutina y conocer personas, era lo que me ilusionaba pero apenas llegue allá se complicaron las cosas, la gente la gente intento sociabilizar conmigo, pero no fue un "hola, que tal todo" no, yo al tener la cara de alguien serio y reservado lo que me dijeron; a nosotros nos gusta cantar y hablar mientras trabajos no nos gustan las personas serias, se que no lo hizo de mala manera, solo quería ser simpática, que me incluyera en el grupo pero yo no soy asi , no supe que constestar y se quedo hay. Los días pasaban y yo no encajaba pero como lo haría? Cuando hablaban era de cosas banales, sin sentido y carente de importancia, estar con un grupo de hombres eran comentarios misóginos o de fiestas mediocres(soy mas de musica electrónica, conciertos y recitales -aunque nunca e ido a ninguno en realidad- ) y estar con un grupo de mujeres era mas de lo mismo, que mi marido esto, que la vecina aquello, en total eran comentarios sobres sus mediocres vidas, sonare pedante pero rechazo la mediocridad y el conformismo pero en ese tiempo lo tuve que aceptar solo para sobrevivir, para tener de que hablar, tenia que tolerar comentarios homofóbicos sobre otros compañeros de trabajo, -esa tipa se viste como que le gudtsn las mujeres, para mi que es maricona me decía, cuando no estaban hablando mal sobre otra cosa de otra persona y yo les seguía la conversación solo para encajar, soy gay maldita sea, como puedo caer tan bajo pienso ahora, recuerdo que vez un tipo se tiro un pedo y todos lo tomamos a burla y nos reímos y digo todos porque aunque lo encontré asqueroso, degradable e infantil para la edad y el lugar en el que estábamos no tuve la fuera de hacer nada, pero luego de un tiempo ya no pude mas, y renuncie, un mes dure allí. Un mes en el que fui otra persona solo para llevarme bien con personas que no me parecían desentes en lo absoluto pero que me les uní conscientemente para sobre llevar mi vida, mira tu no eres fónica social, sabes que pasa? Eres diferente, piensas diferente, tienes criterios, eres inteligente y reflexiva, no te dejes corromper por favor.

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Re: Entonces... ¿tengo fobia social?

Mensaje por alone el Lun 11 Jun 2018 - 21:34



Los ambientes laborales son asquerosos y lo peor es la hora de colación y tener que reunirte con esos entes y contar lo que has hecho. En mi caso lo que no he hecho porque estos contaban toda su vida de niños ricos y consumistas.

Me asquea ese ambiente. Por eso me encantaría dedicarme a actividades en solitario.

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Re: Entonces... ¿tengo fobia social?

Mensaje por Hieidraa el Lun 11 Jun 2018 - 23:33

Hola, bienvenida! Welcome
En mi opinion por lo que cuentas creo que no tienes fobia social, por aqui e leido mucha gente que la tiene y por suerte no veo el mal estar que ellos sienten o las limitaciones que les supone el tener dicha fobia, claro que si tu te identificas lo mejor seria que acudas a un especialista que te diagnostique lo que te pasa, pero si quieres un consejo no te pongas etiquetas porque asi se empieza en estos temas..y una vez te autoconvences de que tienes algo es mas dificil salir de ello, aveces la ignorancia nos hace mas libres.
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Re: Entonces... ¿tengo fobia social?

Mensaje por Xin Zhao el Lun 11 Jun 2018 - 23:55

Nose, yo opino que el nombre de lo que tangas da igual, tu sabes como eres, lo que te limita y lo que te conviene hacer en tu situacion y el nombre que tenga un trastorno da igual. Sere ignorante, per es que yo no entiendo muchas cosas ¿Qué mas da que algo se llame X o Y, si tu eres bien consciente de lo que tienes?
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Re: Entonces... ¿tengo fobia social?

Mensaje por Loogaan el Mar 12 Jun 2018 - 0:03

Hija, qué bien escribes, y qué difícil responder a tus preguntas. Da la impresión de que en tu trabajo estás rodeada de gilipollas ¿a qué te dedicas? En el trabajo tenemos la obligación cultural de ser sociables, o sino sufriremos las críticas de los demás. Lo normal es que la mitad de tus compañeros te caigan bien y la otra mitad no tan bien. El problema es cuando hay más que te caen mal, puede ser muy frustrante...

Lo ideal es ser sociable en todas las ocasiones, eso a su vez atrae lo mejor de los demás, pero en tu caso, intentaría conocer más gente afín a ti.

@alone escribió:

Una fobia social leve si desde el principio dice que en su infancia era sociable. Eso indica un buen pronostico. El problema serio va para los que no fueron sociables de infancia y por el contrario eran tímidos y retraídos, el pronostico de estos es incurable, el tuyo no.

Alone me caes muy bien pero eso que has puesto es una burrada. Mi caso es el mejor ejemplo de que se puede dar la vuelta a la FS.

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Re: Entonces... ¿tengo fobia social?

Mensaje por alone el Mar 12 Jun 2018 - 7:04

@Loogaan escribió:
@alone escribió:

Una fobia social leve si desde el principio dice que en su infancia era sociable. Eso indica un buen pronostico. El problema serio va para los que no fueron sociables de infancia y por el contrario eran tímidos y retraídos, el pronostico de estos es incurable, el tuyo no.

Alone me caes muy bien pero eso que has puesto es una burrada. Mi caso es el mejor ejemplo de que se puede dar la vuelta a la FS.



Eso ya había sido tratado por acá

http://fobiasocial.foroweb.org/t188-la-fobia-social-no-tiene-cura

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Re: Entonces... ¿tengo fobia social?

Mensaje por Bartleby el Mar 12 Jun 2018 - 20:57

Muchísimas gracias a todos por vuestras respuestas; era la primera vez que escribía en un foro y me he sentido muy acogida. Estoy disfrutando mucho leyendo vuestros hilos. Enhorabuena por haber construido este espacio.

Veréis, después de darle vueltas al tema de los trastornos, llego constantemente a la conclusión de que un trastorno -seguramente con muchos más matices- es aquello que produce dolor a uno mismo y/o a los demás.

Huelga decirlo, pero por supuesto, la elección de una vida algo apartada de los divertimentos convencionales no hace daño a los demás y de hecho puede incluso que sea menos nociva en tanto en cuanto como opción alternativa que es predispone a quienes la adoptan a mostrarse más empáticos con las opciones de los demás por muy diferentes que estas sean.

Por otra parte, y en relación a mi caso, mi forma de ser en sí misma no me produce dolor porque, así como sé que algunas situaciones me causan rechazo e incomodidad también conozco otras, las que se corresponden con mis gustos -solitarios la mayoría-, que me producen muchísimo placer y soy consciente de que otras personas se sentirían desarrollándolas igual de inadaptadas que yo en sus actividades sociales. Cuando mis compañeros se van de cena, por ejemplo, no siento dolor ni frustración por no poder ir, por no ser una más. Quizás de joven, cuando tenía más necesidad de pertenencia al grupo e idealizaba el sentimiento de identidad grupal, podía sentir una punzada en el pecho cuando me sabía tan fuera de órbita; pero ahora, que he entendido que el grupo no es más que un constructo social para encauzar miedos y frustraciones, no solo me da igual sino que, como digo, me alegra discurrir por otros derroteros. He de reconocer, incluso, que me genera cierto placer sentir el desafío al grupo que subyace a un “no”.

Sin embargo, si me sintiera completamente bien, nunca hubiera buscado “fobia social” en internet y por ende, no estaría aquí. No obstante, no es mi forma de ser lo que me hace sentir mal sino los juicios constantes del grupo a lo largo de toda mi vida desde la adolescencia. Instituto, universidad, trabajo. Siempre he sentido el dedo acusador del grupo haciéndome ver lo extraño de mi actitud. Yo no me acordaría de que soy “rara” si ellos no me lo recordaran continuamente. ¿Y por qué lo hacen? No puedo atribuirlo al carácter especialmente dañino de la gente que me ha rodeado a lo largo de mi vida, seguro que eran buena gente. De hecho, creo que la causa trasciende el ámbito puramente individual para cobrar forma en un plano colectivo. El grupo siempre es el grupo; da igual quien lo componga.

Es como si la actitud discordante de alguien que no baila al son grupal hiciera encenderse una alarma en el seno del clan que automáticamente adopta una actitud de defensa contra el enemigo que se atreve a desobedecer las reglas del juego social. Se me antoja que la masa vive la disidencia ajena como un atentado imperdonable contra su capacidad de control sobre los demás. Cada vez que alguien se mantiene insumiso ante sus pretensiones de conquista queda evidenciado un poquito de su sinsentido, de su vacuidad. Contempla ojiplática cómo la vida sigue sin ella.  Cómo la vida puede ser agradable sin ella. Y eso no puede ser. Entonces se aplica a destruir toda alegría que pueda brotar al margen de sus dominios. Es entonces cuando se ponen en marcha los mecanismos que todos conocemos: la maledicencia, el ostracismo, la humillación, el acoso y… los diagnósticos. Qué poderosa arma esta última: ya no es que lo diga el grupo, lo dicen los libros, los doctos. Ya no se trata, pues, de la majadería de los compañeros de trabajo que me llaman “loca” por no salir con ellos, no. Ya es algo oficial, lo dicen los médicos, la ciencia: tengo un trastorno. Y es que, ¿qué son los grupos sino microestructuras que forman parte de otra mayor, la sociedad? Si en el trabajo vale el maltrato de los compañeros para mantener a raya nuestra conducta social, la sociedad como conjunto cuenta con el apoyo de un mecanismo mucho más poderoso para ello: los diagnósticos como instrumento institucional de control social que nos permite homogeneizar conductas, reconducir a las ovejas descarriadas, medicar a las voces discordantes y crear una masa uniforme y sumisa.

La diversidad despierta temores porque abre caminos que, en muchos casos, culminan trastocando todo lo establecido, empuja a las personas contra sus prejuicios y las obliga a enfrentarse a ellos, lo que a veces implica transformación personal y dolor, mucho dolor. Es algo obvio a nuestro alrededor. Conductas actualmente normalizadas e incluso institucionalmente protegidas fueron denostadas y masacradas, maltratadas y en muchos casos DIAGNOSTICADAS.

Ante esta situación, las personas que tenemos la suerte o la desgracia de no alienarnos, solo tenemos dos caminos: la resistencia o el desarraigo. Fantaseo a menudo con esta última. Desearía dejar el trabajo y ser autosuficiente. Vivir sin necesidad de complacer. Poder dar rienda suelta al desarrollo de mi personalidad en total libertad marcándome como únicos límites el respeto a los demás y a mí misma.

Pero es imposible o excesivamente complejo. O yo soy muy cobarde para acometer semejante aventura. Me da miedo la miseria, el frío, el hambre, la calle, el desafecto. Así que por el momento solo me queda la resistencia que a veces me agota y me hace la vida mucho más complicada de lo que podría ser.

Mil gracias por leerme.

Un beso.

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Re: Entonces... ¿tengo fobia social?

Mensaje por Triumph el Miér 13 Jun 2018 - 20:40

Intenta no rayarte, las cenas de empresa siempre van a existir, ponte una careta y finge un papel de sociable, como si fueras una actriz de pelicula

No sabria decir si tienes o no fobia social, es posible que la tengas en algun grado, pero no completa
Yo ansio socializar, pero luego me canso rapido y necesito dias para desconectar de tanto socializar X D
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Re: Entonces... ¿tengo fobia social?

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